Es una situación que puede aparecer en cada uno de nosotros: la dependencia a una sustancia o a una situación. La más conocida es sin duda la nicotina, pero existen muchas otras como el alcohol, las drogas o incluso el azúcar y el café. Hoy, vamos a hacer un balance sobre los diferentes mecanismos de dependencia que existen y cómo liberarse de ellos.
Sommaire
¿Cómo puede crearse la dependencia en el día a día?
Para crear una dependencia, se necesita un punto de partida. A menudo, es cuando se prueba por primera vez: nos gusta, pasamos un momento generalmente agradable y… lo repetimos combinándolo con un efecto aliviante. Sin darnos cuenta, el producto (o la acción) forma parte de nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, con la nicotina, generalmente se prueba el primer cigarrillo y se continúa para formar parte de un “grupo” de fumadores. Esto se instala rápidamente como un hábito y se vuelve cada vez más difícil prescindir de ello. La buena noticia, y volveremos a ello al final del artículo, es que existe una o varias soluciones para cualquier dependencia. Por ejemplo, para la nicotina, romper la dependencia con un cigarrillo electrónico, como los que se pueden encontrar en el sitio de Le Petit Vapoteur, ayuda mucho a reducir progresivamente mientras se evita el cigarrillo.
¿Cuáles son los hábitos que pueden reforzar la dependencia?
Una vez que la dependencia se ha instalado, se observa que ciertos hábitos toman rápidamente el relevo. Desafortunadamente, estos refuerzan la dependencia, e incluso la desarrollan. Aquí hay una pequeña lista que puede ayudarle a identificar los hábitos más comunes:
- Repetición del mismo gesto para manejar el estrés (ej: desplazarse en la pantalla para calmarse)
- Consumir o practicar a una hora fija (ej: todas las noches)
- Buscar un alivio inmediato
- Aumentar poco a poco las dosis
- Crear un ambiente que facilite la dependencia
- Normalizar la frecuencia (ej: tomar un “vasito” y beber mucho más)
- Continuar a pesar de las consecuencias
- Tener varias dependencias a la vez
- Aislarse cada vez más con el tiempo
Si nota uno o varios de estos hábitos, entonces probablemente ya esté en una dependencia bien establecida. Lo que recomendamos, es romper estos hábitos lo antes posible. ¿Cómo hacerlo? Existen soluciones.
¿Cuáles son las soluciones para salir de una dependencia?
Lo primero en lo que debe pensar para romper una dependencia, es en hablar con alguien lo más pronto posible. Puede ser un ser querido o un profesional (médico de cabecera, psicólogo…). Exteriorizar una adicción con alguien es dar un gran paso para romper la dependencia. ¿Luego? Bueno, debe identificar cómo se establece la adicción en el día a día, eso es lo que llamamos los desencadenantes. Una vez que logra identificarlos, puede actuar para que cesen. Probablemente esta sea la etapa más difícil, pero también la más eficaz cuando lo logra. Finalmente, en algunos casos, puede ser necesaria una ayuda: tratamiento, ayuda nicotínica, sustituto… Sin embargo, siempre se aconseja hablar con un profesional si desea recurrir a una ayuda. Este sabrá acompañarle para hacer bien su elección.